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Ciencia y Tecnología
Argentina | Buenos Aires | 28-06-2020

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Momento crítico
Coronavirus en Argentina: crece la ocupación en terapia intensiva y entrenan a los médicos para entubar a pacientes graves   
Es en La Plata y ensayan con maniquíes. La colocación de respiradores artificiales es una práctica delicada para el paciente y para los médicos porque crece la posibilidad de contagio.
clarin.com ( Argentina )
Comienza la etapa crítica de la pandemia de COVID-19. Las salas de terapia intensiva están ocupadas en más del 50% en la Provincia (54% en el AMBA, según el último informe oficial) y la capacidad técnica del sistema de salud entra en fatiga. A partir de este punto, la capacidad de los médicos para entubar pacientes para la función respiratoria será clave. Y cada vez será necesario mayor número de profesionales con expertise.


Desde un centro de simulación médica de La Plata dirigen una capacitación a médicos sobre esta práctica compleja y riesgosa con muñecos que reproducen la fisiología humana. El instituto además se encarga de probar la eficacia de los prototipos de respiradores que desde el inicio de la pandemia desarrollaron tres universidades nacionales.

Se trata del Centro de Simulación "Inspire", que pertenece a la Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires (Femeba) y funciona desde el 2017. Fue pensado como un instituto de capacitación con tecnología de punta. Hay simuladores de ecografía, endoscopía, y cirugía laparoscópica. Estos equipos, a partir de algoritmos matemáticos complejos, otorgan "devoluciones" con métricas objetivas que definen el rendimiento de quienes hacen las prácticas.

La institución incorporó ahora los ejercicios de entubamiento para eventuales enfermos con coronavirus que apuntan a reducir los daños a pacientes reales. Enviaron un equipo -con un experto en capacitación- al interior de la Provincia. Y desde cualquier centro asistencial bonaerense se puede solicitar el servicio, explicaron en Inspire. Hay que contactarse por la página web del establecimiento.

No es la única experiencia que registra la provincia de preparación de médicos para atender enfermos con compromisos respiratorias. En la Facultad de Medicina de la UNLP se realizan actividades de entrenamiento en el acceso de las vías aéreas. En este caso, se hacen en el Hospital Universitario Integrado y está dirigido al personal de salud del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires.


Buenos Aires ya tiene más de 230 contagiados con la peste que llegó de Asia atendidos en salas de TI. Pero además hay casi 2.000 enfermos que ocupan esas plazas de alta complejidad afectados por otras enfermedades. El gobierno de la Provincia reporta un número total de 3.789 lugares sanitarios equipados con sistemas de terapia intensiva sólo en el área metropolitana que rodea a la Capital Federal.

Pero los sanitaristas miran otra variable: el factor humano. El recurso profesional que debe supervisar y atender esos puestos. Y en especial quienes serán los encargados de la compleja tarea de aplicar los respiradores artificiales cuando el aparato respiratorio comience a colapsar por los efectos del COVID-19. El Centro Inspire tiene salas con simuladores virtuales y maniquíes anatómicos con reacciones realistas; además de un laboratorio donde se imprimen en 3D, las partes con las que deben practicar.

El director del Centro Inspire, Juan Ignacio Cobián, explicó que "los equipos de salud se entrenan mediante la simulación, donde se crean escenarios de alta fidelidad, en un ambiente seguro para el personal de salud y los pacientes, que abarca todas las especialidades" .

El laboratorio de FEMEBA, que funciona frente a la plaza Moreno de la capital bonaerense además confeccionó una mascarilla a partir de la impresión 3D y ya los repartió a los distintos médicos de Femeba que están en distintos puntos de la Provincia y en situación de vulnerabilidad. Es para reducir la posibilidad de contagios entre los profesionales.

"Otra situación que se planteaba era que en algún momento iban a faltar recursos humanos entrenados para entubar pacientes y que era necesario entrenar en esa habilidad", explicó el director del instituto Cobián.

El médico explicó que "la habilidad de entubar lleva tiempo, tiene una curva de aprendizaje y es una tarea donde el profesional debe ponerse cerca de las vías aéreas del paciente enfermo, lo que lo hace muy peligroso por el alto riesgo de contagio".

"Ya estamos capacitando a profesionales en el distrito de General Lamadrid donde uno de nuestros instructores diseñó lo que llama videolaringoscopios con videos 3 D", explicó.

Luego contó que a los laringoscopios normales se le sumó una cámara en la punta que permite, al ser ingresado por la boca, "visualizar la vía aérea y hacer mucho más fácil aprender a entubar ya que permite conectar el laringoscopio con una cámara al celular o monitor por lo que el médico ya no trabaja agachado sobre la vía aérea del paciente sino mirando la pantalla mientras hace el procedimiento".


Ante la posibilidad de que en algún momento del pico de la pandemia se requiera más respiradores mecánicos, diversas universidades nacionales comenzaron a diseñar prototipos, y los probaron en el Centro de Simulación platense. Ya fueron evaluados y se hicieron prácticas con ventiladores mecánicos de muy bajo costo, confeccionados por la Universidad del Sur, la Universidad del Centro y la Universidad Nacional de La Plata.

Cobian explicó que "las pruebas in vitro se hicieron acá, con nuestros simuladores. Colocamos los respiradores a nuestros simuladores maniquíes y veíamos la interacción con el ventilador y los simuladores", detalló. Destacó que "lo bueno es que a estos simuladores los convertimos en pacientes normales, sanos, sedados conectados a ventiladores y también diseñamos pacientes con infección grave por coronavirus y veíamos cómo respondían a los ventiladores".

Los proyectos elaborados por las universidades pasaron las pruebas con éxito. "Los tres prototipos superaron muy bien las evaluaciones in vitro y generamos informes que ayudan a validar estos dispositivos que, esperamos, pronto puedan estar en el mercado al alcance del sistema de salud", anticipó Cobian.